Por qué la zona exacta cambia tanto la cuenta
En San Miguel no alcanza con decir que un terreno está bien ubicado o que tiene buena superficie. La zona exacta define intensidad, usos, altura, densidad y mínimos de subdivisión.
Eso hace que un lote razonable para edificio en Mi 1 no tenga la misma lógica si cae en RMI, RME o en una zona especial donde la implantación y la tipología pesan distinto.
Qué zonas conviene mirar primero
Mi 1 y las variantes Mi 2 suelen concentrar búsquedas vinculadas a edificios y captura de metros. RMI y RME aparecen más cuando se discuten PH, casas, subdivisión o desarrollos de escala baja.
Las zonas comerciales y especiales pueden ser valiosas, pero conviene leerlas con más cuidado porque los usos habilitados no siempre implican un escenario residencial simple.
Cómo pasar de la zonificación al análisis útil
La zona es solo el comienzo. Después hay que ver la geometría del lote, la altura aplicable, los premios, la densidad, la envolvente y el producto posible.
Por eso lo más útil es usar la zonificación como una capa inicial y después bajar al lote concreto con una lectura de prefactibilidad o con fichas por zona como las que ya publicamos.
Ideas clave
- Mi 1 suele concentrar escenarios de mayor intensidad y altura.
- RMI pesa mucho en consultas de PH, casa y subdivisión.
- La misma medida de lote cambia de valor según la zona exacta.
