No alcanza con que la zona permita edificio: el lote tiene que sostener buena pisada, buena altura y una geometría razonable para circular y vender.
En algunos terrenos la norma habilita mucho potencial, pero la implantación real desperdicia demasiados metros.
El escenario multifamiliar sirve cuando el producto final aprovecha de manera razonable el potencial normativo.